La muestra permitirá al público recorrer visualmente las calles de Azul tal como eran hace casi un siglo, resignificando
espacios cotidianos y generando un puente entre el pasado y el presente de la ciudad.
Este aporte se alinea plenamente con el espíritu del Festival como espacio de celebración de la cultura, la identidad local y la creación colectiva, posicionando al patrimonio urbano como una expresión viva del arte y la memoria.

