La copla anónima, sola y descarnada, canta el alma y la vida de los pueblos. Voces, coplas, sólo dueñas del paisaje y sus anhelos; este canto sencillo y rústico llega hasta nosotros cargado de vigencia y certeza.
Silvia Iriondo en éste su último trabajo en disco –libro, plantea un homenaje a Leda Valladares y nos propone el canto colectivo, la vigencia de lo antiguo. Es cuestión de ponerse en manos de esta gran y deliciosa intérprete argentina y disfrutar de la copla anónima no solo del norte sino de todas las latitudes de nuestro país.
En sintonía con la cantora, componen el grupo excelentes músicos: CATO FANDRICH, piano; HORACIO (Mono) HURTADO, contrabajo; FERNANDO BRUNO, percusión; FRANCESCA LEVESI, coros y ANTONIO CERVI, producción.
Auspicia: Programa Festejar – Ministerio de Cultura de la Nación

